Autor: Omarly Acevedo | Consultora Externa GIZ
El Proyecto Green Cooling Initiative III (GCI III) implementado en Colombia entre 2021 y 2025, representó un caso ejemplar de cooperación técnica internacional y nacional orientada a la transformación sostenible del sector de refrigeración y acondicionamiento del aire (RAC). Bajo el liderazgo de la Cooperación Alemana para el Desarrollo – GIZ Proklima y en alianza con la Unidad Técnica Ozono (UTO) del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible de Colombia, el proyecto consolidó una agenda que articuló la protección de la capa de ozono y la mitigación del cambio climático, en línea con el Protocolo de Montreal, la Enmienda de Kigali, Políticas de Cambio Climático y los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). Este proyecto fue financiado por el BMUKN de Alemania y fue parte de la Iniciativa Internacional del Clima (IKI).
Resultados que generan capacidades sostenibles.
La colaboración con la UTO fue fundamental, destacándose por su nivel de corresponsabilidad, compromiso técnico y visión compartida. El fortalecimiento institucional del Servicio Nacional de Aprendizaje (SENA) como centro excelencia para la capacitación de los profesionales del sector RAC y el rol dinamizador de Asociación Colombiana de Acondicionamiento del Aire y de la Refrigeración (ACAIRE) en la vinculación con el sector privado, fueron pilares esenciales para el impacto y la sostenibilidad del proyecto.
Uno de los mayores aportes del proyecto fue el fortalecimiento de las capacidades en refrigerantes naturales de los instructores SENA en el marco de los encuentros nacionales del 2021 al 2024, lo que permitió multiplicar ese conocimiento en diferentes regiones del país. A su vez, se lanzó un CoolTraining virtual regional, con cuatro cohortes finalizadas, y un curso virtual sobre refrigerantes naturales, ambos con el apoyo de ACAIRE. En total, más de 500 profesionales del sector RAC participaron en estas formaciones. Además, se realizaron tres talleres regionales sobre negociaciones multilaterales efectivas y estratégicas y tres talleres dirigidos específicamente a mujeres técnicas e ingenieras del sector RAC. Estos espacios no solo brindaron herramientas técnicas, sino que también impulsan la equidad de género y el empoderamiento femenino en un sector tradicionalmente masculinizado. También se entregaron 7 módulos de entrenamiento al SENA y herramientas especializadas institución distrital Colegio Antonio Baraya, fortaleciendo así sus capacidades para ofrecer formación práctica en refrigeración con énfasis en refrigerantes naturales.
Dentro del componente técnico, se desarrollaron y actualizaron importantes guías, como:
- la Guía de Buenas Prácticas para la Refrigeración Comercial con R-290
- la Formulación de iniciativas de mitigación subsector tiendas
- la Guía para el Control de Fugas de Refrigerante
Estas herramientas son clave para mejorar el desempeño ambiental de los sistemas RAC y promover las buenas prácticas. Estas acciones se complementaron con estudios y consultorías estratégicas, como el diagnóstico de la cadena de frío de alimentos en Colombia y el diseño de la Arquitectura Financiera para implementar refrigeración verde en el subsector de tiendas (hipermercados, supermercados grandes, medianos, pequeños y tiendas de conveniencia).
El proyecto demostró ser un modelo integral y replicable para el fortalecimiento de capacidades técnicas e institucionales que posicionan la refrigeración verde en Colombia. Con una visión centrada en la transición del sector RAC hacia refrigerantes naturales y la eficiencia energética.
La articulación entre la GIZ, la UTO, el SENA y ACAIRE fue determinante para lograr que los resultados sean sostenibles en el tiempo. Las acciones emprendidas en formación, inclusión de género, dotación de herramientas, desarrollo de guías técnicas y análisis sectoriales consolidaron un ecosistema más robusto para la adopción de la refrigeración verde como una tecnología limpia y eficiente.
Testimonios que inspiran
Para la GIZ Proklima, Colombia es un referente regional. No sólo por su liderazgo técnico, sino también por la construcción de un ecosistema favorable para la adopción de tecnologías RAC verdes. Así mismo para esta entidad los logros del proyecto GCI III, evidencian que la transición hacia una refrigeración verde es posible cuando hay visión, cooperación genuina y compromiso con el cambio desde la institucionalidad.
La UTO destacó que el proyecto Green Cooling Initiative III fue una alianza estratégica completamente alineada con las necesidades del sector RAC en Colombia. Resaltó que, gracias a esta cooperación, se logró tratar temas usualmente fuera del alcance del Protocolo de Montreal, como el trabajo con usuarios finales y supermercados, y se fortalecieron puentes entre la agenda climática y la de ozono. Si bien la ejecución enfrentó retos administrativos y de tiempo, valoró la capacidad del proyecto para superarlos, y la de incorporar aspectos relacionados con la inclusión de género, fortalecimiento institucional y generación de capacidades.
Para los instructores del SENA, el proyecto GCI III no sólo promovió la transferencia de conocimientos sobre refrigerantes naturales, sino que consolidó una estrategia institucional de largo plazo, al formarlos, apoyarlos técnicamente con equipos y generar vínculos con estándares internacionales, sentando de esta manera las bases para una capacitación continua, actualizada y alineada con la refrigeración verde en Colombia. Así, el SENA emerge no solo como beneficiario, sino como aliado estratégico para la sostenibilidad del impacto del proyecto.
Por su parte ACAIRE destaca que su participación en el proyecto Green Cooling Initiative III ha fortalecido su rol como aliado estratégico en la transición hacia una refrigeración verde en Colombia. La colaboración en la formación en refrigerantes naturales refuerza su visión institucional como plataforma técnica y gremial que contribuye a la transformación del sector RAC promoviendo buenas prácticas, generando conocimiento y articulando a los diferentes actores hacia una industria más limpia y eficiente.
Otro testimonio, es el del Colegio Antonio Baraya que se ha convertido en una historia que inspira, su participación en el proyecto CGI III, se concretó a través de la dotación de equipos, herramientas y elementos de protección personal, complementando así, el acompañamiento técnico y pedagógico brindado por el SENA. Gracias a esta articulación, fue posible fortalecer la línea técnica de refrigeración y acondicionamiento de aire, la cual pasó de una baja demanda a lleno total en sus cursos. Esta iniciativa abrió una nueva puerta para cientos de jóvenes de Bogotá, incluidos sus padres y madres, mostrándoles que la educación técnica puede ser un camino hacia la dignidad y la empleabilidad.
Alianzas que construyen futuro
La alianza entre la Unidad Técnica Ozono (UTO) del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible y la GIZ en el marco del Proyecto Green Cooling Initiative III (GCI III) en Colombia representa un ejemplo exitoso de cooperación institucional para impulsar una transición verde del sector de refrigeración y aire acondicionado (RAC). Esta colaboración se estructuró como una alianza estratégica de alta pertinencia, en la que la UTO desempeñó un rol protagónico, liderando la articulación institucional, asegurando la alineación del proyecto con las prioridades nacionales y aportando su experiencia técnica para garantizar la coherencia de las acciones con el Protocolo de Montreal, la Enmienda de Kigali y la política climática nacional.
Otro factor determinante, fue la articulación entre la GIZ, el SENA, y ACAIRE, que no solo facilitó la implementación de actividades, sino que garantizó la apropiación de los resultados por parte de los actores nacionales. La confianza mutua, la claridad de los roles y los objetivos compartidos fueron claves para fortalecer la sostenibilidad de los avances logrados.
Este modelo de trabajo conjunto ofrece lecciones valiosas para futuras iniciativas de cooperación en refrigeración verde y cambio climático en Colombia y la región.
Son de gran importancia los logros alcanzados, pero el proyecto también enfrentó retos y limitaciones, una de ellas fue la integración entre las agendas de cambio climático y de ozono que requiere de un compromiso institucional más fuerte para lograr sinergias estructurales. A nivel operativo, se identificó la necesidad de fortalecer los mecanismos de seguimiento y monitoreo post-capacitación. También persisten barreras estructurales, como la falta de acceso a financiamiento para tecnologías limpias. Superar las barreras identificadas requiere consolidar el liderazgo institucional, fomentar instrumentos de financiamiento innovadores y profundizar en la generación de información técnica. Solo así se podrá garantizar la continuidad, la sostenibilidad y la replicabilidad de las acciones emprendidas en pro de una refrigeración verde, eficiente y alineada con los compromisos globales del país.
Conclusión
El Proyecto Green Cooling Initiative III en Colombia ha dejado huellas significativas en el sector RAC, al impulsar una transición hacia tecnologías verdes. A través de una implementación articulada entre la GIZ, la UTO, ACAIRE y SENA, se lograron avances concretos como la formación multiplicadora de instructores, la promoción de redes regionales, la generación de materiales divulgativos y la inclusión de un enfoque de género transformador. La cooperación internacional permitió extender el alcance del proyecto hacia sectores no cubiertos previamente, posicionando la refrigeración verde como una prioridad en la agenda climática y la de ozono.
El futuro del sector RAC en Colombia requiere consolidar lo aprendido, fortalecer las alianzas creadas y cerrar las brechas existentes para lograr una transición efectiva hacia la refrigeración verde.



